Antes de los 40 años
Pruebas de detección cada dos a cuatro años, o cada uno o dos años si existen factores de riesgo elevados.
Es muy importante hacerse un control de la presión ocular a partir de los 40 años y repetirlo con frecuencia para diagnosticar lo antes posible la enfermedad.
El glaucoma daña de forma progresiva e irreversible el nervio óptico y rara vez presenta dolor o molestias evidentes en sus fases iniciales.
Pruebas de detección cada dos a cuatro años, o cada uno o dos años si existen factores de riesgo elevados.
Se recomienda una prueba de detección del glaucoma cada uno o dos años.
El control de la presión ocular debe repetirse cada seis a 12 meses para un diagnóstico oportuno.
El glaucoma es un conjunto de afecciones oculares que dañan de forma progresiva e irreversible el nervio óptico, la estructura encargada de transmitir la información visual desde la retina hasta el cerebro. Es una de las principales causas mundiales de ceguera irreversible y se le conoce comúnmente como el "ladrón silencioso de la vista", ya que en sus fases iniciales rara vez presenta dolor o molestias evidentes.
Frecuencia recomendada de las pruebas de detección:
Es recomendable que, si se presentan factores de riesgo elevados, la persona se someta a un examen oftalmológico completo todos los años o cada dos años después de los 35 años.
Síntomas del glaucoma: